lunes, 26 de noviembre de 2012

GUALEGUAY - NOVIEMBRE 2012 (ENTRE RIOS)

Después de más de seis meses sin pescar, fuimos con Adri a Gualeguay. Nos agarró la sudestada, río muy alto, pesca moderada: 8 dorados en total, 4 de los cuales concreté yo.





lunes, 21 de mayo de 2012

GUALEGUAY - MAYO 2012 (ENTRE RIOS)


Este sábado 19 de mayo volvimos a Gualeguay con mi amigo Adrián, siendo que el otro integrante del team Maxi, no pudo ser de la partida por compromisos familiares. Tras la amable recepción de nuestro gurú de la zona, subimos a la lancha, navegamos hora y media, tomando mates y hablando de pescas pasadas y otras por venir. Anclamos sobre el Tala y caminamos más o menos un kilómetro hasta la cuevita.

De entrada se nos aclaró que habría que trabajar, sobre todo por tres factores. En primer lugar, la tormenta del viernes había enfriado el ambiente y el agua del charco andaba en los 13 grados, demasiado fría para las taruchas. En segundo lugar, mucha vegetación suspendida: o se probaba con antienganches o había que poner muñecos que bajen no más de 20 centímetros y trabajarlos bien con la caña para evitar que los triples se tapen enseguida. Y en tercer lugar, las taruchas estaban muy selectivas, no iban a tomar cualquier muñeco.

Sabiendo esto, a la mañana arrancamos pescando en uno de los extremos de la cueva. En mi caso, no dudé de arrancar con el Spinfish de Alfer’s, con el cual fui obteniendo una captura cada cinco o seis casteos de mediano porte. Adrián con Subwart 05 y 07 de Storm fue sacando algunas más. Y Jorge hacía lo mismo con un Culú-Culú. Llegando al mediodía, fuimos al extremo opuesto al que estábamos y allí la acción aumentó, Adrián empezó a hacer diferencia con un Mirrolure Top Dog en tonalidad violeta, yo lo imité con un Heddon por el estilo color cardenal y Jorge hizo lo mismo con un Rapala naranja también parecido. Fueron muchas  emociones y capturas hasta que picó el bagre.

Después de comer unas tartas de otro planeta y descansar un poco, terminamos lo que quedaba de la jornada en la parte media de la cueva. Allí fue un festival, para mí sobretodo, que probé el Jitterbug de Arbogast grande articulado, panza blanca lomo verde con pintas negras. Eran impresionantes los ataques a este muñeco de superficie que tiene esa natación tan increíble, me regaló muchísimas capturas de ejemplares de dos kilos y más. Adrián y Jorge se movieron para otro lado, ya que yo los tenía mal con el Jitter y allí hicieron una seguidilla de capturas una atrás de la otra, pero de menor tamaño.

Dado que era complicado moverse con los waders por la vegetación y que pescábamos con bastante distancia entre nosotros, se complicaba sacar fotos, para colmo porque Adrián no le da ni cinco de bola a las fotos. Algunas hicimos igual que sirven como para ilustrar el informe. En suma, fueron más de 150 capturas entre los tres y, si bien no salió ningún monstruo, fue muy bueno el porte promedio de los ejemplares. Creo que para ser una pesca de fines de mayo, no está mal, no?






























domingo, 22 de abril de 2012

GUALEGUAY - ABRIL 2012 (ENTRE RIOS)


Teníamos reservado el sábado 21 de abril para hacer una salida a Gualeguay junto con Juan (Juan Abu), Mauro (Mauro SB) y Kai (Chini 78), para ver si podíamos despedir con honores a las tarariras hasta la próxima temporada. El pronóstico y las condiciones del río no eran de lo más alentadoras, ya que se esperaban fuertes vientos del sudeste, descenso abrupto de la temperatura y río creciendo y metiendo agua a un ritmo acelerado… ¿Y si suspendemos? ¡Ni que pensarlo!

Llegamos a Puerto Ruiz a las ocho, después de un ameno viaje en el que fuimos tomando mate con bizcochos, charlando de pescas pretéritas, cagándonos de risa y alimentando una incipiente amistad . Allí, Jorge y Pato nos recibieron con la calidez acostumbrada y, mientras acomodábamos las cosas para embarcar, apareció Telmo Abadía, quien muy gentilmente se acercó hasta nosotros para saludarnos y así por fin conocernos personalmente. 

Telmo y su gente subieron a la lancha de Jorge y nosotros abordamos la del Pato. El frío te pegaba en la cara con intensidad y el viaje fue bastante sufrido, porque el viento crispaba de olas los ríos que fuimos atravesando hasta llegar a la anhelada cueva. Ya allí nos calzamos los waders, caminamos bastante  y… ¡a pescar contra viento y marea! 

En lo personal, tuve la suerte de contar con lo que sería un “arma de destrucción masiva”: el Spin Fish de Alfer’s. Este muñequito, además de ser objeto de los insultos de mis compañeros, fue el ejecutor de 48 de las 56 capturas que yo sólo contabilicé en esta fresca jornada otoñal. Otros muñecos que anduvieron bien fueron el Rapala Clackin Rap, el Inna Pro Tuned 90, el Highlander, el Flap Jack, la Moss Boss  y seguramente los chicos agreguen los que me estoy olvidando. Si bien las taruchas abundaban, estaban “muy” selectivas: al afamado Subwart de Storm, por ejemplo, no lo tocaron, como así tampoco al Slim Stick de Sebile y otros paseantes que otras veces la descocieron.

En fin, para no aburrir: fue una jornada devastadora, hubo que pescar con el agua hasta la cintura la mayor parte del tiempo, pero de muchísima acción. Entre los cuatro superamos holgadamente las 150 capturas, muchas de ellas rondaron los dos kilitos y medio. Visitamos tres cuevitas y el pique solamente se cortó un rato en la segunda de ellas, ante lo cual Pato reaccionó como uno espera que reaccione un guía fenomenal. Nos dejó pescando en ese lugar unos minutos, salió corriendo con la lancha, probó unos tiros en una lagunita cercana y tuvo tres piques. Inmediatamente nos vino a buscar y terminamos la jornada allí, a puro cañazo con antienganches exclusivamente, siendo el broche de oro de una jornada para el recuerdo.

Gracias Jorge y Pato por hacernos pescar en un día que se avecinaba como un sapo redondo!  Gracias Juan, Mauro y Kai por la buena onda y la calidad de personas que encontré en ustedes!